Nacido en Nápoles en 1598, hijo del también escultor Pietro Bernini, pronto empezó a trabajar para el cardenal Scipione Borghese, quien le convirtió en su protegido. De ésta primera época son las obras Cabra amaltea (1615), "Eneas y Anchises" (1618-19) y "Neptuno y Tritón" (1620) de claro estilo manierista por influencia de su padre. Por encargo del cardenal realiza "El rapto de Proserpina" (1621-2), "David" (1623) y "Apolo y Dafne" (1622-24), obras caracterizadas por una evolución de su estilo hacia la caracterización psicológica de los personajes, que esculpe repletos de fuerza interior, y la delicadeza de los acabados.Su estilo bebe de fuentes diversas, como Miguel Angel, el clasicismo greco-romano, el naturalismo de Caravaggio o el tratamiento de los rasgos corporales de Guido Reni. Su básica innovación consiste en acercar al espectador a la obra, haciendo a éste partícipe de la acción, rompiendo las fronteras tradicionales de la obra de arte. Es por ello considerado como uno de los creadores del Barroco. Las mejores muestras de su hacer son el Extasis de Santa Teresa y las tumbas de Urbano VIII y Alejandro VII en el Vaticano. También trabajó para Luis XIV, para quien realizó un excelente busto, si bien no intervino en la modificación del diseño del Louvre como inicialmente estaba previsto. Falleció en 1680.
¨Apolo y Dafne¨
Apolo y Dafne, de Bernini. Sorprendente la cara de ella cuando él la logra coger.
Es realmente fantástica, es magistral la forma en que su cabello se va transformando en ramas. Definitivamente, una gran escultura.
jueves, 9 de junio de 2011
La leyenda de la máscara de hierro
La Mascara de Hierro. En el año 1698 un hombre misterioso fue hecho prisionero en la Bastilla. Nadie parecía conocerlo, aunque algunos de los prisioneros en este lugar eran gente importante, quienes, por alguna razón perdieron el favor del Rey Luis XIV. Este misterioso hombre fue un prisionero del gobierno desde 1687 y todo ese tiempo su rostro se mantuvo oculto tras una mascara.
El Hombre enmascarado murió en 1703, pero los rumores sobre su extraña existencia continuaron aun después de este hecho. En 1711 la cuñada del Rey, la Princesa Palatine menciono la historia en una carta enviada a su tía. Según lo que relata en esta carta, el misterioso prisionero era tratado bastante bien, pero siempre estaba acompañado de dos mosqueteros quienes estaban siempre listos y dispuestos a matarle en caso este decidiera despojarse de la mascara que le cubría el rostro. Así fue que este hombre llevaba en el rostro la mascara para comer, dormir y eventualmente, para morir.
Voltaire, el gran filosofo francés, paso una temporada en la Bastilla en 1717, una temporada que duro mas o menos un año. Al salir de la prisión comento con un amigo que había hablado con gente que había servido al hombre en la mascara de hierro. En su libro “La era de Luis XIV” el cual se publico en 1751, Voltaire afirma que el prisionero fue obligado a usar la mascara de hierro desde 1661, año en que fue capturado en la Isla Santa Margarita. En ese año el prisionero era joven y muy atractivo a quien le gustaba vestir bien y tocar la guitarra.
Mas adelante Voltaire, en algunos de sus escritos, dejo entrever la posible identidad de este misterioso prisionero. De acuerdo con estos escritos y según Voltaire, el hombre de la Mascara de Hierro tenia aproximadamente 60 años cuando murió y se parecía físicamente mucho a un hombre muy importante de la época. El personaje más famoso de la época y que también rondaba los 60 años era nada mas y nada menos que el Rey Luis XIV. Otro ilustre “huésped” en la Bastilla, el escritor Joseph de Lagrange-Chancel, cuenta que el enmascarado era llamado por el titulo de “príncipe” y el trato que se le daba era muy preferencial. Los oficiales que estuvieran en presencia de este hombre, le hacían reverencia y se quitaban el sombrero ante el, quedándose de pie hasta que el prisionero les diera la orden de sentarse.
Verdad o ficción, se dice que Luis XIV tuvo un hermano gemelo el cual fue separado por el rey del seno familiar para evitar la disputa por el trono. Y se dice que cuando este hermano creció y se dio cuenta de la verdad, fue arrestado y obligado a pasar el resto de sus días como el Hombre de la Mascara de Hierro.
Pero, esta no es la única versión sobre la posible identidad de este misterioso hombre. Una versión cuenta que el hombre detrás de la mascara era el real padre del Rey Luis XIV, ya que era bien sabido que el matrimonio de sus padres no era feliz y se conocía las infidelidades de la Reina Ana. En esta versión se atribuye la paternidad a el Duque de Beaufort, quien en este caso seria el Hombre de la Mascara de Hierro y que fue castigado de esta manera para evitar que la verdad se supiera.
Otra interesante versión que nace de los devaneos de la Reina, es que posiblemente sea el hijo fruto de una relación amorosa con el Duque de Buckingham.
Pero esto no queda aquí. En otra versión sobre la posible identidad de la persona detrás de la Mascara de Hierro se llega incluso a sugerir que haya sido una mujer. Si, aunque suene increíble, se dice que pudo ser la hija de Ana de Austria y Luis XIII. Esta teoría se basa en el temor de que u primer niño fuera su ultimo niño y necesitando un varón para el trono, la pareja real intercambio a la niña por un niño varón hijo de otra pareja. El impostor fue criado como Luis XIV y la princesa real destinada a pasar sus días en prisión con una mascara de hierro en el rostro.
Luis XIII murió cuando el Rey Luis XIV tenia solo cuatro años de edad. Durante 18 años la Reina Ana de Austria fue la que representaba a su hijo el Rey, pero con los consejos del Cardenal Mazarin. Se rumoreaba en ese entonces que ellos dos se casaron secretamente y que tuvieron un hijo. Y ese hijo
secreto se convirtió en el Hombre de la Mascara de Hierro.
A pesar de todas las versiones y especulaciones sobre la posible identidad del hombre (o mujer) detrás de la Mascara de Hierro, la verdad es que hasta el día de hoy muy poco se conoce a ciencia cierta. Lo que si parece muy poco probable es que esta persona haya sido el hermano gemelo de Luis XIV, ya que el certificado de defunción del prisionero dice que la edad del occiso era 45 años y el rey en esa época rondaba los 66. La mayoría de los expertos opinan y coinciden en que era un hombre de la nobleza o el sirviente de un noble.
A lo largo del tiempo se le ha dado diversas identidades al hombre detrás de la mascara de Hierro. Algunos de estos personajes que se pensó podrían ser le misterioso prisionero fueron:
1.El Duque de Beaufort, Almirante de Francia. El motivo de la supuesta encarcelación y el castigo de usar la mascara era el ser padre de Luis XIV.
2.Eustache Danger, un sirviente que fue arrestado en 1669 sin motivo aparente.
3.Eustache Dauger de Cavoye, un militar Francés que fue arrestado en 1668 por tomar parte en rituales satánicos y obligado a utilizar la mascara por ser medio hermano ilegitimo de Luis XIV.
4.Nicolás Fouquet, Ministro de Finanzas en el Reinado de Luis XIV y encarcelado por los celos del Rey.
5.Conde Ercolo Antonio Matthioli, un italiano que trabajo para el Duque de Mantua y fue encarcelado por malas negociaciones en la compra de una fortaleza. Se dice que voluntariamente utilizo la mascara por ser tradición italiana.
6.Moliere, famoso actor y escritor de obras teatrales. De acuerdo con esta versión, Moliere fue encarcelado y obligado a utilizar la mascara por sus ofensas a la religión demostradas en sus obras.
El Hombre enmascarado murió en 1703, pero los rumores sobre su extraña existencia continuaron aun después de este hecho. En 1711 la cuñada del Rey, la Princesa Palatine menciono la historia en una carta enviada a su tía. Según lo que relata en esta carta, el misterioso prisionero era tratado bastante bien, pero siempre estaba acompañado de dos mosqueteros quienes estaban siempre listos y dispuestos a matarle en caso este decidiera despojarse de la mascara que le cubría el rostro. Así fue que este hombre llevaba en el rostro la mascara para comer, dormir y eventualmente, para morir.
Voltaire, el gran filosofo francés, paso una temporada en la Bastilla en 1717, una temporada que duro mas o menos un año. Al salir de la prisión comento con un amigo que había hablado con gente que había servido al hombre en la mascara de hierro. En su libro “La era de Luis XIV” el cual se publico en 1751, Voltaire afirma que el prisionero fue obligado a usar la mascara de hierro desde 1661, año en que fue capturado en la Isla Santa Margarita. En ese año el prisionero era joven y muy atractivo a quien le gustaba vestir bien y tocar la guitarra.
Mas adelante Voltaire, en algunos de sus escritos, dejo entrever la posible identidad de este misterioso prisionero. De acuerdo con estos escritos y según Voltaire, el hombre de la Mascara de Hierro tenia aproximadamente 60 años cuando murió y se parecía físicamente mucho a un hombre muy importante de la época. El personaje más famoso de la época y que también rondaba los 60 años era nada mas y nada menos que el Rey Luis XIV. Otro ilustre “huésped” en la Bastilla, el escritor Joseph de Lagrange-Chancel, cuenta que el enmascarado era llamado por el titulo de “príncipe” y el trato que se le daba era muy preferencial. Los oficiales que estuvieran en presencia de este hombre, le hacían reverencia y se quitaban el sombrero ante el, quedándose de pie hasta que el prisionero les diera la orden de sentarse.
Verdad o ficción, se dice que Luis XIV tuvo un hermano gemelo el cual fue separado por el rey del seno familiar para evitar la disputa por el trono. Y se dice que cuando este hermano creció y se dio cuenta de la verdad, fue arrestado y obligado a pasar el resto de sus días como el Hombre de la Mascara de Hierro.
Pero, esta no es la única versión sobre la posible identidad de este misterioso hombre. Una versión cuenta que el hombre detrás de la mascara era el real padre del Rey Luis XIV, ya que era bien sabido que el matrimonio de sus padres no era feliz y se conocía las infidelidades de la Reina Ana. En esta versión se atribuye la paternidad a el Duque de Beaufort, quien en este caso seria el Hombre de la Mascara de Hierro y que fue castigado de esta manera para evitar que la verdad se supiera.
Otra interesante versión que nace de los devaneos de la Reina, es que posiblemente sea el hijo fruto de una relación amorosa con el Duque de Buckingham.
Pero esto no queda aquí. En otra versión sobre la posible identidad de la persona detrás de la Mascara de Hierro se llega incluso a sugerir que haya sido una mujer. Si, aunque suene increíble, se dice que pudo ser la hija de Ana de Austria y Luis XIII. Esta teoría se basa en el temor de que u primer niño fuera su ultimo niño y necesitando un varón para el trono, la pareja real intercambio a la niña por un niño varón hijo de otra pareja. El impostor fue criado como Luis XIV y la princesa real destinada a pasar sus días en prisión con una mascara de hierro en el rostro.
Luis XIII murió cuando el Rey Luis XIV tenia solo cuatro años de edad. Durante 18 años la Reina Ana de Austria fue la que representaba a su hijo el Rey, pero con los consejos del Cardenal Mazarin. Se rumoreaba en ese entonces que ellos dos se casaron secretamente y que tuvieron un hijo. Y ese hijo
A pesar de todas las versiones y especulaciones sobre la posible identidad del hombre (o mujer) detrás de la Mascara de Hierro, la verdad es que hasta el día de hoy muy poco se conoce a ciencia cierta. Lo que si parece muy poco probable es que esta persona haya sido el hermano gemelo de Luis XIV, ya que el certificado de defunción del prisionero dice que la edad del occiso era 45 años y el rey en esa época rondaba los 66. La mayoría de los expertos opinan y coinciden en que era un hombre de la nobleza o el sirviente de un noble.
A lo largo del tiempo se le ha dado diversas identidades al hombre detrás de la mascara de Hierro. Algunos de estos personajes que se pensó podrían ser le misterioso prisionero fueron:
1.El Duque de Beaufort, Almirante de Francia. El motivo de la supuesta encarcelación y el castigo de usar la mascara era el ser padre de Luis XIV.
2.Eustache Danger, un sirviente que fue arrestado en 1669 sin motivo aparente.
3.Eustache Dauger de Cavoye, un militar Francés que fue arrestado en 1668 por tomar parte en rituales satánicos y obligado a utilizar la mascara por ser medio hermano ilegitimo de Luis XIV.
4.Nicolás Fouquet, Ministro de Finanzas en el Reinado de Luis XIV y encarcelado por los celos del Rey.
5.Conde Ercolo Antonio Matthioli, un italiano que trabajo para el Duque de Mantua y fue encarcelado por malas negociaciones en la compra de una fortaleza. Se dice que voluntariamente utilizo la mascara por ser tradición italiana.
6.Moliere, famoso actor y escritor de obras teatrales. De acuerdo con esta versión, Moliere fue encarcelado y obligado a utilizar la mascara por sus ofensas a la religión demostradas en sus obras.
Esta leyenda, hasta el día de hoy, continua intrigando a mucha gente y probablemente nunca sabremos la verdadera identidad del hombre de la Mascara de Hierro.
Los Austrias : Felipe III
Felipe III (Alcázar de Madrid, 14 de abril de 1578, 21 de marzo de 1621).
Sucedió a Felipe II en 1568 como rey de España y Portugal, pero a diferencia de este delegó los asuntos del gobierno en un valido. El Duque de Lerma , quien podía incluso firmar decretos en lugar del rey, fue quien más tiempo desempeñó este puesto siendo el responsable del traslado de la Corte de Madrid a Valladolid de 1601 a 1606. De esta manera Salamanca estaba más cerca de la corte, pero esta cercanía perjudicó a la ciudad al trasladarse a Valladolid, buscando la cercanía de la corte estudiantes y comerciantes.
Felipe III todavía era un rey poderoso, pero si reinado era el inicio del declive del reino, de este declive, Salamanca no sería una excepción a pesar de que Felipe III junto su esposa Margarita de Austria serían los responsables de la construcción de la Iglesia de La Clerecía como un regalo para los jesuitas. Además su piedad religiosa le llevó a fundar una serie de conventos por todo el reino, en Salamanca es durante estos años cuando se instalan la mayoría de ordenes religiosas, su auge es tal que en 1624 se prohíbe fundar conventos sin licencia del rey.
En 1600 Felipe III visita Salamanca junto a su esposa Margarita de Austria, durante la visita se celebra un acto en la universidad en el que los doctores que impartían clases en la universidad tuvieron como privilegio poder estar sentados y con la cabeza cubierta en presencia de la pareja real.
Sucedió a Felipe II en 1568 como rey de España y Portugal, pero a diferencia de este delegó los asuntos del gobierno en un valido. El Duque de Lerma , quien podía incluso firmar decretos en lugar del rey, fue quien más tiempo desempeñó este puesto siendo el responsable del traslado de la Corte de Madrid a Valladolid de 1601 a 1606. De esta manera Salamanca estaba más cerca de la corte, pero esta cercanía perjudicó a la ciudad al trasladarse a Valladolid, buscando la cercanía de la corte estudiantes y comerciantes.
Felipe III todavía era un rey poderoso, pero si reinado era el inicio del declive del reino, de este declive, Salamanca no sería una excepción a pesar de que Felipe III junto su esposa Margarita de Austria serían los responsables de la construcción de la Iglesia de La Clerecía como un regalo para los jesuitas. Además su piedad religiosa le llevó a fundar una serie de conventos por todo el reino, en Salamanca es durante estos años cuando se instalan la mayoría de ordenes religiosas, su auge es tal que en 1624 se prohíbe fundar conventos sin licencia del rey.
En 1600 Felipe III visita Salamanca junto a su esposa Margarita de Austria, durante la visita se celebra un acto en la universidad en el que los doctores que impartían clases en la universidad tuvieron como privilegio poder estar sentados y con la cabeza cubierta en presencia de la pareja real.
| Predecesor: Felipe II | Rey de Castilla y León 1598-1621 | Sucesor: Felipe IV |
Los Austrias : Felipe II
Rey de España y Portugal (Valladolid, 1527 - El Escorial, 1598). Era hijo de Carlos I y de Isabel de Portugal. Durante el reinado de su padre había asumido en varias ocasiones las funciones de gobierno -bajo la tutela de un Consejo de Regencia-, por ausencia del emperador, absorbido por los conflictos de los Países Bajos (1539) y Alemania (1543). En 1554 Carlos I abdicó en él Nápoles y Milán, al tiempo que la boda con María Tudor le convertía en rey consorte de Inglaterra; las abdicaciones del emperador se completaron con la entrega a Felipe de los Países Bajos, Sicilia (1555), Castilla y Aragón (1556). Austria y el Imperio fueron entregados al tío de Felipe, Fernando, quedando separadas las ramas alemana y española de la Casa de Habsburgo.
Felipe II modernizó y reforzó la administración de la Monarquía Hispana, apartándola de las tradiciones medievales y de las aspiraciones de dominio universal que había representado la Monarquía Católica de su padre. Los órganos de justicia y de gobierno sufrieron notables reformas, al tiempo que la corte se hacía sedentaria (capitalidad de Madrid, 1560). Desarrolló una burocracia centralizada, sobre la cual ejercía una supervisión directa y personal de los asuntos.
Felipe II
Pero las cuestiones financieras le sobrepasaron, dado el peso de los gastos militares sobre la maltrecha Hacienda Real; en consecuencia, Felipe hubo de declarar a la Monarquía en bancarrota en tres ocasiones (1560, 1575 y 1596). Alrededor del rey se disputaban el poder dos «partidos»: el del duque de Alba y el que encabezaron primero el príncipe de Éboli y más tarde Antonio Pérez; las luchas entre ambas redes se exacerbaron a raíz del asesinato del secretario Escobedo (1578), culminando con la detención de Pérez y el confinamiento de Alba. Desde entonces hasta el final del reinado, dominó el poder el cardenal Granvela, coincidiendo con la época en que, gravemente enfermo el rey, se alejó de los asuntos de gobierno y delegó en Juntas de nueva creación.
En política exterior, el reinado de Felipe II se inició con la liberación de la Corona de las responsabilidades imperiales (1556), el abandono del proyecto de unión con Inglaterra por la muerte de María Tudor (1558) y las victorias militares de San Quintín (1557) y Gravelinas (1558), que pacificaron temporalmente el recurrente conflicto con Francia (Paz de Cateâu Cambrésis, 1559).
Rey de España y Portugal (Valladolid, 1527 - El Escorial, 1598). Era hijo de Carlos I y de Isabel de Portugal. Durante el reinado de su padre había asumido en varias ocasiones las funciones de gobierno -bajo la tutela de un Consejo de Regencia-, por ausencia del emperador, absorbido por los conflictos de los Países Bajos (1539) y Alemania (1543). En 1554 Carlos I abdicó en él Nápoles y Milán, al tiempo que la boda con María Tudor le convertía en rey consorte de Inglaterra; las abdicaciones del emperador se completaron con la entrega a Felipe de los Países Bajos, Sicilia (1555), Castilla y Aragón (1556). Austria y el Imperio fueron entregados al tío de Felipe, Fernando, quedando separadas las ramas alemana y española de la Casa de Habsburgo.
Felipe II modernizó y reforzó la administración de la Monarquía Hispana, apartándola de las tradiciones medievales y de las aspiraciones de dominio universal que había representado la Monarquía Católica de su padre. Los órganos de justicia y de gobierno sufrieron notables reformas, al tiempo que la corte se hacía sedentaria (capitalidad de Madrid, 1560). Desarrolló una burocracia centralizada, sobre la cual ejercía una supervisión directa y personal de los asuntos.
Felipe II
Pero las cuestiones financieras le sobrepasaron, dado el peso de los gastos militares sobre la maltrecha Hacienda Real; en consecuencia, Felipe hubo de declarar a la Monarquía en bancarrota en tres ocasiones (1560, 1575 y 1596). Alrededor del rey se disputaban el poder dos «partidos»: el del duque de Alba y el que encabezaron primero el príncipe de Éboli y más tarde Antonio Pérez; las luchas entre ambas redes se exacerbaron a raíz del asesinato del secretario Escobedo (1578), culminando con la detención de Pérez y el confinamiento de Alba. Desde entonces hasta el final del reinado, dominó el poder el cardenal Granvela, coincidiendo con la época en que, gravemente enfermo el rey, se alejó de los asuntos de gobierno y delegó en Juntas de nueva creación.
En política exterior, el reinado de Felipe II se inició con la liberación de la Corona de las responsabilidades imperiales (1556), el abandono del proyecto de unión con Inglaterra por la muerte de María Tudor (1558) y las victorias militares de San Quintín (1557) y Gravelinas (1558), que pacificaron temporalmente el recurrente conflicto con Francia (Paz de Cateâu Cambrésis, 1559).
En consecuencia, Felipe II pudo orientar su política hacia el Mediterráneo, encabezando la empresa de frenar el poderío islámico representado por el Imperio Turco; esta empresa tenía tintes de cruzada religiosa, pero también una lectura de política interior, pues Felipe hubo de reprimir una rebelión de los moriscos de Granada (1568-71), musulmanes de sus propios reinos que habían apelado al auxilio turco. Para conjurar el peligro formó Felipe la Liga Santa, en la que se unieron a España Génova, Venecia y el Papado. La resonante victoria que obtuvieron sobre los turcos en la batalla naval de Lepanto (1571) quedó reafirmada en los años posteriores con las expediciones al norte de África.
A finales de la década de 1570, distraída la atención de los turcos por la presión persa en el este, disminuyó la tensión en el Mediterráneo. Ello permitió a Felipe reorientar su política hacia el Atlántico, para atender a la grave situación creada por la sublevación de los Países Bajos contra el dominio español, alentada por los protestantes desde 1568; a pesar del esfuerzo militar que dirigieron, sucesivamente, el duque de Alba, Requeséns, don Juan de Austria y Alejandro Farnesio, las provincias del norte de los Países Bajos se declararon independientes en 1581 y ya nunca serían recuperadas por España.
La orientación atlántica de la Monarquía se acrecentó en 1581, al incorporar el reino de Portugal, aprovechando una crisis sucesoria en la que Felipe II hizo valer sus derechos al Trono mediante la invasión del país, que le convirtió en Felipe I de Portugal. En aquel momento alcanzó la Monarquía su mayor expansión territorial, añadiendo a sus dominios europeos las colonias españolas y portuguesas en América, África, Asia y Oceanía, hasta constituir un imperio en el que «no se ponía el sol».
Aprovechando las guerras de religión, Felipe se permitió también intervenir en 1584-90 en la disputa sucesoria francesa, apoyando al bando católico frente a los protestantes de Enrique de Navarra (el futuro Enrique IV), circunstancia que aprovechó para intentar sin éxito poner en el Trono francés a su hija Isabel Clara Eugenia (nacida del tercer matrimonio de Felipe, con la hija de Enrique II de Francia, Isabel de Valois).
La mayor presencia española en el Atlántico acrecentó la tensión con Inglaterra, manifestada en el apoyo inglés a los rebeldes protestantes de los Países Bajos, el apoyo español a los católicos ingleses y las agresiones de los corsarios ingleses contra el imperio colonial español (protagonizadas por Drake); todo ello condujo a Felipe a planear la invasión de la isla por la Armada Invencible, empresa que fracasó estrepitosamente en 1588, iniciando el declive del poderío español en Europa. Coincidió éste con la vejez y enfermedad de Felipe II, cada vez más retirado en el palacio-monasterio de El Escorial, que había hecho construir en 1563-84.
Al morir le sucedió Felipe III, hijo de su cuarto matrimonio (con Ana de Austria); el primer heredero varón que tuvo (el incapaz príncipe Carlos, hijo de su primer matrimonio con María Manuela de Portugal) había muerto muy joven encerrado en el Alcázar de Madrid y, según la «leyenda negra» que alentaban los enemigos de Felipe II, por instigación de su padre.
Los Austrias : Carlos I
Carlos de Habsburgo , heredero de un imperio
Carlos I de España y V de Alemania (1516-1556) , hijo de Juana de Castilla , heredera de los Reyes Catolicos , y del principe alemán Felipe de Habsburgo , acumuló una gran herencia :
- Por parte materna , el reino de Castilla , Navarra , la Corona de Aragón , los territorios italianos y las posesiones americanas.
- Por parte paterna , los Paises Bajos , Luxemburgo y el Franco Condado . Al morir su abuelo Maximiliano de Austria recibió las posesiones alemanas de los Habsburgo y el título de emperador (1519) .
Esta enorme herencia fue el origen de una serie de problemas tanto en los reinos hispánicos , a los que prestó poca atención , como en el resto del Imperio .
Los problemas internos
Carlos I , educado en Flandes, llegó a la Península en 1517 , sin hablar en castellano y rodeado de consejeros flamencos . Las Cortes le reclamaron atención a los asuntos del reino , pero el monarca solo las convocó para pedir dinero para coronarse emperador :
- La revuelta de las Comunidades (1520-1521) surgió en varias ciudades de Castilla (Toledo , Segovia , Ávila , Burgos) como protesta de los hidalgos , artesanos y comerciantes por la política económica y la falta de respeto a las leyes del reino.
- Las Germanías (1521-1523) estallaron en la Corona de Aragón , en donde los hechos más graves sucedieron en Valencia y Mallorca . Fue una revuelta de artesanos y campesinos que pedían tener acceso a los cargo municipales y la mejora de los arrendamientos campesinos.
Apelaron al rey para que los defendiese , pero Carlos I se alió con la nobleza , que ganó en 1523.
Carlos I de España y V de Alemania (1516-1556) , hijo de Juana de Castilla , heredera de los Reyes Catolicos , y del principe alemán Felipe de Habsburgo , acumuló una gran herencia :
- Por parte materna , el reino de Castilla , Navarra , la Corona de Aragón , los territorios italianos y las posesiones americanas.
- Por parte paterna , los Paises Bajos , Luxemburgo y el Franco Condado . Al morir su abuelo Maximiliano de Austria recibió las posesiones alemanas de los Habsburgo y el título de emperador (1519) .
Esta enorme herencia fue el origen de una serie de problemas tanto en los reinos hispánicos , a los que prestó poca atención , como en el resto del Imperio .
Los problemas internos
Carlos I , educado en Flandes, llegó a la Península en 1517 , sin hablar en castellano y rodeado de consejeros flamencos . Las Cortes le reclamaron atención a los asuntos del reino , pero el monarca solo las convocó para pedir dinero para coronarse emperador :
- La revuelta de las Comunidades (1520-1521) surgió en varias ciudades de Castilla (Toledo , Segovia , Ávila , Burgos) como protesta de los hidalgos , artesanos y comerciantes por la política económica y la falta de respeto a las leyes del reino.
- Las Germanías (1521-1523) estallaron en la Corona de Aragón , en donde los hechos más graves sucedieron en Valencia y Mallorca . Fue una revuelta de artesanos y campesinos que pedían tener acceso a los cargo municipales y la mejora de los arrendamientos campesinos.
Apelaron al rey para que los defendiese , pero Carlos I se alió con la nobleza , que ganó en 1523.
La casa de contratacion y las encomiendas
La casa de contratación
Creada mediante Real Cédula en 1503, en Sevilla, la Casa de Contratación de Indias se encargaba de regular el comercio con las colonias americanas. Además de realizar funciones comerciales, la Casa de Contratación desempeñó un papel fundamental en el ámbito de la cartografía y la navegación, puesto que estableció numerosas escuelas para navegantes que sirvieron como precedente al resto de Europa. Gracias a sus funciones hacendísticas, la Casa de Contratación de Indias ocupó un lugar fundamental tanto en la administración del comercio colonial, como en las finanzas de la metrópoli, e hizo de Sevilla, su sede, uno de los principales centros neurálgicos del imperio.
Encomienda
La encomienda consistía en la asignación, por parte de la corona, de una determinada cantidad de aborígenes a un súbdito español, encomendero, en compensación por los servicios prestados. Tras esto, el encomendero se hacía responsable de los nativos puestos a su cargo, los evangelizaba, y percibía los beneficios obtenidos del trabajo que realizaban los nativos.
Los Incas
Los Incas fueron los dirigentes del imperio americano más grande. Cerca del fin del siglo XIV, el imperio comenzó a extenderse de su región inicial en la región de Cuzco hasta la región sur de las montañas Andinas de América del Sur. Esta terminó brutalmente con la invasión española dirigida por Francisco Pizarro, en 1532.
Los Incas desarrollaron un estilo altamente funcional de arquitectura pública que se distinguió principalmente por sus técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo fino de la piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas principales atravesadas por calles más pequeñas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos. Las estructuras eran de un solo piso, con un perfecto ensamblado de piedras talladas; también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras. Para la construcción de grandes monumentos tales como la gran fortaleza de Sacsayhuamán cerca de Cuzco, unos bloques masivos poligonales fueron ensamblados entre sí con una extraordinaria precisión. En las regiones montañosas, como la espectacular ciudadela andina ubicada en el Machu Picchu, la arquitectura inca refleja a menudo algunas adaptaciones ingeniosas del relieve natural.
La religión del estado estaba basada en la adoración del Sol. Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del Dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Dios Sol, era muy explotado para el uso de los dirigentes y miembros de la elite, no como moneda de intercambio, sino principalmente con objetivos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección de los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad.
En el momento de su rendición, el imperio controlaba una población estimada en 12 millones de habitantes, lo cual representaría hoy Perú, Ecuador y también una gran parte de Chile, Bolivia y Argentina.
El imperio Inca
Los Incas llamaban a su territorio Tawantinsuyu, lo que en Quechua, el idioma inca, significa Las Cuatro Partes. Un territorio de diversos terrenos y climas muy marcados, que comprendía una larga banda desértica en la costa, entrecortada por ricos valles irrigados; las altas cumbres y los profundos valles fértiles de los Andes; y las cumbres montañosas de la selva tropical al Este. La palabra Inca designa al propio dirigente, así como al pueblo del valle de Cuzco, la capital del imperio. A veces es usado para designar a todos los pueblos incluidos en el Tawantinsuyu, pero esto no es correcto. La mayoría de las decenas de reinos pequeños mantenían su identidad, aún cuando estaban ligados política y económicamente a los Incas. El Quechua fue el idioma oficial y hablado en la mayoría de las comunidades hasta la llegada de los Españoles, pero al menos 20 dialectos locales subsistieron en varias partes del imperio.
La arquitectura
La religión
Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, transes religiosos y confesiones públicas. El ciclo anual de fiestas religiosas estaba regulado por el calendario inca, extremadamente preciso, así como el año agrícola. Debido a este aspecto entre otros, la cultura inca se parecía mucho a algunas culturas de la mezo-América tal como los Aztecas y los Mayas.
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